Los héroes que combatieron el fuego

El día que el cielo se tiñó de sangre nos pilló a todos desprevenidos. No había nadie vigilando los montes, previniendo contra la catástrofe. La ayuda llegó tarde, las condiciones meteorológicas eran adversas y el clima de impotencia reinó sobre Valencia. El día que nuestros bosques ardieron una gruesa capa de humo cubrió el cielo recorriendo cientos de quilómetros, el aire se volvió venenoso y costaba respirar. Una nieve fina calló sobre la ciudad, ceniza fría, blanca y negra, árboles y animales pulverizados. La chispa había saltado un día antes y para entonces el grupo de hombres y mujeres encargados de luchar contra el dragón ya sabían que todo esfuerzo sería completamente inútil. Sin embargo, en la gran ciudad, otro grupo de hombres salieron a las calles para realizar otra tarea importante: limpiar las calles. Mientras unas mangueras luchaban en vano por extinguir las llamas, otras barrían la porquería acumulada sobre las calles desde hacía semanas (o tal vez meses). ¿Cómo iban a pensar nuestros dirigentes que al día siguiente esas calles que tan asiduamente limpiarían sus empleados públicos iban a llenarse de ceniza?

No provocaron el incendio, pero eran los responsables directos de la catástrofe. Unos nombres rondaron las cabezas de todo el mundo, Camps, Fabra, o incluso una organización, el Partido Popular. Nos habían dicho que lo hacían todo por los valencianos, pero lo hacían para ellos mismos, para llenar sus bolsillos. Cambiaron la seguridad de nuestros bosques, de toda su flora y su fauna, y de todos los ciudadanos, por la visita de un Papa, por diversión y grandes ferias, y por unos rascacielos que jamás se construirían. Tiraron a la calle a cientos de empleados, generando más paro y más problemas para la economía, además de arruinar todos aquellos servicios de los que disfrutábamos, desde transporte y médicos hasta policía y bomberos locales y forestales. Se les avisó una y otra vez que esto ocurriría, cada uno de los expertos y de los empleados públicos que trabajaban para preservar nuestros parajes naturales, sabía desde hacía mucho que esto iba a ocurrir. Pero a pesar de todos los vaticinios los señores políticos gobernantes, hipotecaron nuestras vidas, sin permiso, arriesgándolo todo, poniendo nuestras vidas al borde del precipicio.

A pesar de todo, hoy no escribo para arremeter contra los culpables de dejar sin armas a los defensores de nuestros bosques, sino para alabar a aquellos que, casi sin medios técnicos ni humanos se enfrentaron a ese dragón que asoló nuestros montes y los dejó calcinados. Les doy gracias a aquellas pequeñas brigadas forestales, que casi desprovistas de equipo y de medios económicos se enfrentaron arriesgando sus vidas para proteger las de los demás. Estos hombres y mujeres se abrasaron en sus trajes y no dudaron, solo corrieron cuando el viento era desfavorable para salvar sus vidas. Alguno, por desgracia, pereció. A todos ellos les debemos mucho. Trabajaron más horas de las que debería trabajar ningún ser humano, en condiciones terribles, prácticamente sin dormir, sufriendo por el bienestar de sus compañeros (y a veces hasta parejas sentimentales) que todavía estaban enfrentándose a las llamas.

Mientras todo esto ocurría otro tipo de héroes mejor pagados ganaban un campeonato a miles de kilómetros de distancia, vestidos de rojo como el cielo valenciano. Y a pesar de que el mundo que conocíamos se derrumbaba y llegaba el infierno a la tierra, cientos de miles de personas salieron a la calle para festejar aquella victoria. Hoy todo el mundo habla de los héroes que ganaron una batalla con un balón. Yo prefiero vitorear a los otros héroes, a los de la manguera y las motosierras y a todos aquellos voluntarios que, sin ser caballeros acudieron a salvar nuestras tierras. A todos ellos nada puedo hacer salvo seguir pagando mis impuestos con orgullo para que puedan continuar financiándose (aunque muchos prefieran destinarlo a otras cosas, como a campeonatos de coches). También puedo decirles:

GRACIAS, GRACIAS, y MIL GRACIAS

PD: Para los que todavía aún defienden a los políticos del PP, que escuchen esta entrevista, abrirá los ojos a más de uno.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/carne-cruda/carne-cruda-responsables-politicos-del-incendio-valencia-02-07-12/1452985/

“El monte es un derecho”, “nos lo han robado”, “se han arriesgado vidas humanas”, “no se ha permitido colaborar a los voluntarios”, “los soldadores no son los culpables, son víctimas”, “los verdaderos culpables son otros”.

Lo peor es que los verdaderos culpables saldrán impunes…

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